No pienses en el tiempo, agárralo por el cuello.
El tiempo pasa tan rápido. Creemos que realmente lo hemos aprovechado y sólo al poner un pie en la tumba nos damos cuenta de que habíamos llevado un moco colgando todo el camino. Pasa tan rápido que no distingues un día de otro. Mañana será igual que los cientos de ayeres que ya no recuerdas o prefieres olvidar. Te hartas de escuchar a la gente contando como han aprovechado su tiempo. Han ido de copas, de viaje, a conciertos, han follado, comido. Aunque sólo hiciesen esas cosas un día al año ese año ya les habrá merecido la pena. Aunque las hiciesen cada noche el tiempo seguiría escapándose. La rutina mata al hombre. Es más fácil y bonito creer que la vida es un camino feliz que terminará como nosotros lo planeamos, sin dolor, sin remordimientos. Pero no es así, la vida es más como un coche acelerado a fondo y sin frenos, tú estás al volante, es una gran responsabilidad. Puedes atropellar a uno o a cien, lo difícil es no atropellar a nadie y no despeñarte en la primera curva. Es complicado no cagarla, es complicado sujetar el volante tanto tiempo.
El tiempo vuela y nosotros nos agarramos a él para no caer al vacío.
El tiempo vuela y nosotros nos agarramos a él para no caer al vacío.

