08/04/2008

Luego o mañana quizá

Mi problema siempre ha sido el "luego". Cada vez que me surge una idea decente dejo para luego el escribirla. Tengo una lista de espera de cientos de luegos a los que ya ni reconozco. A veces pienso que es pereza. Realmente sé que no lo es. Nada va a cambiar para bien ni para mal porque yo escriba o no cierta reflexión.
Veo unas hojas verdes corrientes. El paisaje me parece horrible, me he subido hasta la única loma que hay por aquí. Cualquier cuesta me trae recuerdos de mi tierra, menuda estupidez, pero es así. Aquí todo es liso, los caminos, las personas, sin embargo la vida se hace cuesta arriba. Cuanto más miro el paisaje más feo me parece. ¿ Qué hago yo aquí?. Ah sí, me gusta cambiar, no lo recordaba.
No existe mayor soledad que la de las grandes ciudades. Entonces bebo un largo trago de vino de mi bota recién adquirida. Me gusta adoptar ciertas tradiciones de los lugares que visito. Han caído unas gotas sobre mi ropa, diré que me corté afeitándome. Vuelvo a mirar. Ahora es más interesante. La gente pasea allí en el parque, los guajes juegan al fútbol, van en bicicleta. Están aireando un poco sus confusas existencias, buscan una salida que no existe. Un obrero holgazanea mirando su reloj, una vieja arroja pan a los patos. Por un momento creo que la vida tiene algún sentido, algún significado. Doy otro trago. No, no lo tiene.
Joder, desde aquí arriba se debería ver alguna montaña de verdad, con nieve en su cumbre y árboles y rocas. Escruto el horizonte sin éxito. Rasco una verruga de mi pierna. Ella sí que jamás me abandonará. Otro trago. Miro por última vez. La hojas me parecen más verdes, realmente son bonitas. Hay un mirador, no hay nada que mirar.

Posted by Trelles at 00:13:42 | Permanent Link | Comments (0) |
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